Conferencia

Cómo conocer a Dios a través del Nuevo Testamento

El Nuevo Testamento es una colección de libros más pequeños. Los 27 libros de esta «biblioteca» fueron escritos en un período de 50 años (45–95 d. C.) por ocho autores (Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Pedro, Paul, Santiago, Judas) y un autor no identificado (Hebreos).

La historia del Antiguo Testamento cubre miles de años; el Nuevo, alrededor de un siglo. Aun así, ese siglo fue el más importante de la historia del hombre. Fue durante esos años que Jesucristo nació, realizó su ministerio público, fue crucificado y resucitó. La profecía mesiánica se cumplió, y el plan de Dios de Salvación se cumplió. El nacimiento, el establecimiento y la expansión inicial de la iglesia también ocurrieron en ese siglo.

Los libros del Nuevo Testamento no están ordenados en el orden que se escribieron. En lugar de eso, están colocados en cuatro agrupaciones literarias:

1 Los Evangelios: Cuatro biografías de Cristo.

2 Hechos: La historia de la iglesia primitiva

3 Cartas: Veintiún cartas que definen la fe y práctica cristianas.

4 Apocalipsis: La visión de los últimos tiempos.

La palabra testamento significa «pacto» o «acuerdo». El Nuevo Testamento, entonces, habla de una nueva relación entre Dios y el pueblo, una nueva manera de conocer a Dios. El antiguo pacto se basaba en la Ley Mosaica y se hizo con la nación judía. El nuevo (1 Corintios 11:25) se hizo con el pueblo de cada nación que aceptó por fe la salvación ofrecida por medio de Jesucristo.

Los 27 libros del Nuevo Testamento están llenos de drama intenso, enseñanza inspirada e instrucción práctica. Según el mismo Nuevo Testamento, se originaron en la mente de Dios, llegaron a nosotros por inspiración divina, y no se permitió que tuvieran errores por medio del ministerio del Espíritu Santo (2 Timoteo 3:16).

Dios llegó a ser hombre y moró entre Nosotros (Juan 1:14), y se reveló a sí mismo más completamente. El Nuevo Testamento registra la vida, enseñanzas e impacto de este Dios-hombre, el Señor Jesucristo. Por eso es que la comprensión del Nuevo Testamento es esencial si queremos conocer mejor a Dios.

1. Los Evangelios: Biografía

La historia del Nuevo Testamento comienza con el llanto de un bebé recién nacido. En Belén de Judea, nacido un hijo de José De Nazaret y su joven esposa, María. Pero este no fue un nacimiento ordinario. Fue un nacimiento virginal, profetizado en el antiguo testamento, anunciado por ángeles, Y hecho posible por un milagro.

El nacimiento de Jesús. Un ángel se le apareció a María, una devota chica judía, para decirle tres cosas asombrosas: (1) Ella iba a ser la madre del «Hijo del Altísimo» a quien le darían «el trono de su padre David». (2) él sería concebido milagrosamente por el Espíritu Santo. (3) Su prima Elizabeth, de edad avanzada, estaba embarazada.

José, el Futuro esposo de María, se preocupó cuando se enteró que ella estaba embarazada. Pero un ángel le dijo que el bebé concebido en ella era del Espíritu Santo, que él debía casarse con ella, y que este niño «salvará a su pueblo de sus pecados». 2

Cuando llego el tiempo de que María diera a luz, ella y José estaban en Belén, «la ciudad de David», a kilómetros de distancia de casa, porque Roma había exigió que todos en Palestina se inscribieran para el impuesto en la ciudad de su linaje. 3 Esto cumplió la profecía e Miqueas. 4

Ángeles anunciaron el nacimiento de Jesús a pastores en una ladera de Judea. 5 Astrólogos de Oriente siguieron la guía de una estrella para adorarlo. 6 Un Ángel le advirtió a José en un sueño que huyera a Egipto, y salvara al niño de una masacre del celoso y cruel rey Herodes.

La presentación de Jesús. El niño que Elizabeth tubo era Juan el Bautista. Él comenzó a predicar, llamando a los judíos al arrepentimiento, como preparación para el reino de Dios. 8 Los que purificaron sus corazones testificaron de su acto de preparación al ser bautizados.

Un día, cuando Juan estaba bautizando en el río Jordán, Jesús llegó e insistió que lo bautizara. 9 Cuando estaba en el agua, el Espíritu Santo descendió como una paloma Y el padre del cielo emitió su aprobación. 10 Las palabras de Juan: «¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!» 11 presentó a Jesús Como su Mesías-Salvador. Al día siguiente, el espíritu Santo lo llevó al desierto donde fue tentado por Satanás. 12 Jesús frustró el ataque de su enemigo al citar el Antiguo Testamento.

El ministerio público de Jesús. Después de su tentación en el desierto, Jesús comenzó a darse a conocer a la gente. Sus tres años de vida pública fueron marcados por tres actividades principales: enseñanza, hacer milagros y el entrenamiento de sus apóstoles.

El Sermón del monte 13 Fue la primera gran sesión de enseñanza de Jesús. En ella, él presentó principios para vivir en su reino, 14 su relación con la ley, 15 e instrucción en la oración. 16 enseño de maneras que la gente común entendiera: parábolas, 17 epigramas, 18 y lecciones prácticas. 19 aún así enseñó con autoridad. 20

Su enseñanza estaba acompañada de milagros. Demostró que su afirmación de ser hijo de Dios era verdadera, al demostrar su poder sobre la naturaleza, 21 los demonios, 22 las enfermedades, 23 e incluso la muerte.

Jesús escogió a 12 hombres para que fueran sus apóstoles. 25 Durante los últimos dos años de su ministerio público, estos hombres estuvieron con él casi todo el tiempo. Esto era importante, porque la responsabilidad de llevar a cabo su plan, caería totalmente sobre sus hombros, cuando él ya no estuviera

Multitudes se reunían con Jesús. Parecía que dondequiera que fuera, estaba rodeado de gentío. La gente común lo acepto, y pronto llegó a ser popular.

Sin embargo líderes religiosos de Israel lo odiaban. Resentía en su popularidad y despreciaban sus afirmaciones. Para ellos, él era un impostor y un blasfemo, por lo que comenzaron a confabular su muerte. 26

A medida que su ministerio se acercaba a su final, hasta las multitudes lo abandonaron. 27 Sus enemigos se pusieron más atrevidos. Finalmente, uno de sus propios apóstoles conspiró para traicionarlo. 28

La muerte de Jesús. Cada uno de los Escritores de los cuatro evangelios, Terminó su libro como un relato te los últimos días de la vida de Jesús. En Mateo, cubre nueve capítulos; en Marcos, seis; que Lucas, 4 ½ capítulos largos; y en Juan, 10. Esto no debería sorprendernos, porque Jesús había dejado claro desde el principio que él había venido a dar su vida. 29 Siete veces, había dicho a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén a morir.

Jesús viajó a Jerusalén en la Pascua, La conmemoración anual Del rescate de Israel de la muerte del primogénito en Egipto. Cuando él entró a la ciudad de Sion, en una entrada triunfal, fue festejado por la gente común. 30 al día siguiente, sacó del templo a los campistas de dinero. 31

Sus enemigos, Dirigidos por Caifás el sumo sacerdote, planificaron la muerte de Jesús. 32 Él se reunió con sus discípulos una última vez tengo un cuarto de arriba, y cuando estaban reunidos, Judas salió para traicionarlo. 33 Jesús inició el servicio de la cena antes de dirigirse al huerto de Getsemaní a orar. 34 así fue arrestado por una turba y luego le hicieron un juicio ilegal ante el sanedrín, fue declarado culpable y lo llevaron ante Pilato. 35 como el procónsul romano no pudo convencer a la turba para liberarlo, él se los entregó. 36 Jesús fue llevado al calvario, donde fue crucificado con dos criminales. 37 cuando murió como dos de sus seguidores reclamaron su cuerpo y lo colocaron en una tumba nueva. 38

Todo parecía perdido para los discípulos de Jesús. Pero tres días después, él resucitó de los muertos. 39 se apareció en privado a sus discípulos en varias ocasiones, Y otros cientos de personas también lo vieron. 40 ¡Había conquistado a la muerte! La última vista de él fue su ascensión al cielo 40 días después de su resurrección. 41

Cómo ver a Dios. Debido a que Jesús era Dios en la carne, y debido a que los Evangelios cuentan su historia, ellos nos hablan mucho acerca de Dios. He aquí algunos ejemplos de lo que la vida, muerte y resurrección de Cristo nos dice acerca de Dios..

En el nacimiento de Jesús, vemos la misericordia de Dios al humillarse a sí mismo para venir a rescatarnos (Mateo 1:21-23).

  • En las enseñanzas de Jesús vemos la sabiduría y bondad de Dios al decirnos qué creer y cómo vivir (Juan 12:49-50).
  • En los milagros de Jesús vemos el poder ilimitado de Dios para controlar la naturaleza, las enfermedades y la muerte (Marcos 4:35-41; Lucas 7:11-18; 9:37-42).
  • En la preparación de Jesús de los Doce, vemos el deseo de Dios de trabajar a través de su pueblo (Juan 14:12).
  • En la muerte de Jesús, vemos cuán lejos Dios iría para redimirnos de nuestros pecados (Juan 3:16).
  • En la resurrección de Jesús vemos el poder sobrenatural de Dios para conquistar la muerte (Marcos 16:1-8).

2. Hechos: Historia

Las esperanzas de los discípulos de Jesús se extinguieron cuando Jesús murió. Su crucifixión los había dejado esparcidos y desilusionados. Sin embargo, la noticia de su resurrección les dio esperanza, y su aparición los transformó. De aquel pequeño grupo de hombres, la iglesia creció rápidamente a dimensiones mundiales. El libro de Hechos cuenta la historia del inicio de la iglesia. La estudiaremos bajo cuatro títulos: poder, proclamación, persecución y Pablo.

Poder (Hechos 1–2:13). Antes de que Jesús ascendiera al Padre, 1 Les dijo a sus discípulos que esperaran en Jerusalén hasta la llegada del Espíritu Santo. 2 Diez días después, cuando los discípulos se reunieron el Día de Pentecostés, el Espíritu Santo llegó.

«Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía» (Hechos 2:1-4).

Esto marcó el inicio de la iglesia, los «llamados a salir» de todas las generaciones que componen el cuerpo de Cristo. Lo que pareció ser llamas se posó en cada uno de los discípulos y ellos comenzaron a hablar en idiomas extranjeros que nunca habían aprendido. Un sonido como el rugido del viento hizo que la multitud se reuniera, y gente de muchos países escuchó a los discípulos hablar en sus dialectos nativos. Esa gran institución para esta época, la iglesia, había comenzado.

Proclamación (2:14–3:26). Jesús había dicho que los discípulos recibirían poder para que llegaran a ser sus testigos. 3 El mismo día que ellos recibieron ese poder, comenzaron a proclamar a Cristo. Pedro se puso de pie y se dirigió a la multitud con gran valor. El tema de su sermón fue este: Ustedes crucificaron a su muy esperado Mesías, pero Dios lo resucitó de los muertos.4 Cuando la gente preguntó qué debían hacer, Pedro respondió:

«Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo» (2:38).

Ese día, alrededor de 3,000 personas confiaron en Cristo, y la iglesia comenzó a crecer. 5 Pedro y Juan predicaron otra vez en el pórtico de Salomón, 6 y muchos más creyeron en el mensaje salvador del evangelio. 7

Persecución (Hechos 4:1–8:3). Con el crecimiento llegó la oposición. Pedro y Juan fueron arrestados por predicar, se les amenazó y se les ordenó que se detuvieran. 8 Pero ellos se rehusaron a obedecer la orden y oraron por aun más audacia para predicar. 9 Los saduceos estaban celosos por la popularidad de los apóstoles, por lo que los arrestaron y los encarcelaron. 10 Después de que fueron liberados por un ángel 11 los apóstoles fueron capturados de nuevo y los llevaron ante el concilio judío, donde fueron golpeados y se les ordenó que no predicaran. 12 Ellos dijeron al concilio que obedecerían a Dios y no a los hombres, y siguieron con su predicación y enseñanzas a diario. 13

El odio de los líderes religiosos hacia los cristianos finalmente se enfocó en Esteban. Cuando lo llevaron ante el sumo sacerdote, Esteban predicó con un poder tremendo, y terminó su discurso con estas palabras fuertes de condena:

«¡Tercos, duros de corazón y torpes de oídos! Ustedes son iguales que sus antepasados: ¡Siempre resisten al Espíritu Santo!¿A cuál de los profetas no persiguieron sus antepasados? Ellos mataron a los que de antemano anunciaron la venida del Justo, y ahora a este lo han traicionado y asesinado ustedes, que recibieron la ley promulgada por medio de ángeles y no la han obedecido» (Hechos 7:51-53).

La multitud estaba furiosa. Incitada por los líderes religiosos, mataron a Esteban lapidado. 14 Un hombre de esa multitud, llamado Saulo, sostuvo las prendas de aquellos que lanzaron las piedras. Luego tomó el liderazgo para perseguir a los cristianos, e iba de casa a casa y encarcelaba hombres y mujeres por igual. 15 Los seguidores de Jesús huyeron a Jerusalén, y a dondequiera que se esparcían, llevaban el evangelio con ellos. 16 Algunos fueron a Damasco, y Saulo obtuvo permiso para arrestarlos. 17

Pablo (Hechos 9:1–28:31). Cuando Saulo viajaba hacia Damasco, una luz brillante lo detuvo y lo lanzó al suelo.18 Una voz le habló desde la luz. Cuando Saulo preguntó quién hablaba, Jesús se identificó. En un instante, Saulo se convirtió. Dijo: «Señor, ¿qué quieres que yo haga?» 19 Enceguecido, lo guiaron a la casa de Judas en Damasco, donde el Señor usó a Ananías para restaurar la vista de Pablo. 20

¡Qué transformación! El perseguidor llegó a ser un seguidor; el antagonista llegó a ser un creyente. Él llegaría a ser el gran misionero a los gentiles, el que rompería la barrera europea y llevaría el evangelio a cada corazón de la misma Roma.

Pablo fue llamado a llevar el evangelio a los gentiles. Acompañado de Bernabé, Silas o Timoteo, fue de ciudad a ciudad para proclamar a Cristo. Su método era ir a la sinagoga y enseñar como rabino. Generalmente, los judíos se resistirían a él, pero todavía reunía seguidores. Entonces, se quedaba en la ciudad, se reunía con los creyentes en hogares y seguía predicando y predicando, en tanto que fuera seguro. A veces requería golpes, azotes o encarcelamiento para que siguiera adelante. Miles creyeron e iglesias se establecieron en hogares privados. Después de que Pablo seguía, frecuentemente escribía a las iglesias para confirmar a los creyentes en la fe, para corregir su doctrina o instruirlos en el comportamiento cristiano.

Llegó el día en que Pablo ya no pudo evitar el encarcelamiento. Fue arrestado en Jerusalén, 21 donde apeló a su ciudadanía romana. 223 Fue transportado en la noche hacia Cesarea, 23 antes de ser enviado a Roma, 24 donde permaneció en arresto domiciliario por dos años. 25 Pero todavía fue capaz de predicar y enseñar 26 y mantener correspondencia con las iglesias que había plantado.

El trabajo inicial se había hecho. La iglesia, firmemente establecida en Jerusalén, se había esparcido en todo el imperio romano. Muchos miles de personas de toda condición habían creído. Y la llama que fue encendida en Pentecostés todavía arde brillantemente hoy día.

Cómo ver a Dios. Podemos conocer mejor a Dios a través de la historia de la iglesia que se registra en Hechos. Considera lo siguiente:

  • En la venida del Consolador, vemos que Dios no deja a su pueblo sin ayuda (Hechos 2).
  • En el establecimiento y crecimiento de la iglesia, vemos que Dios ha provisto para las necesidades espirituales y personales de los creyentes (Hechos 2:40-47).
  • En la valentía de los discípulos, vemos el poder del Espíritu Santo disponible para nosotros hoy día (Hechos 4:33).
  • En la persecución de los cristianos vemos la forma en que Dios transforma la adversidad en oportunidad y logros (Hechos 8:4).
  • En los viajes misioneros, vemos cómo Dios respalda su comisión con su ayuda (Hechos 16:20-26).
00:00 /

Materiales de la lección

TranscripciónGuía de escucha