Conferencia

Este curso de Fundamentos del estudio bíblico está diseñado para ayudarnos a obtener el mayor beneficio del tiempo que pasamos leyendo nuestras Biblias. Ya sea que la leamos de manera devocional para enriquecer nuestras almas, o la leamos más académicamente para encontrar las respuestas de Dios para las preguntas desconcertantes de la vida, debemos leer la Biblia como estudiantes responsables de la Palabra de Dios.

La Biblia es como ningún otro libro y merece nuestro mejor esfuerzo para entender exactamente su mensaje y vivirlo. Millones de personas han desarrollado profundidad y madurez espiritual a través de su comprensión acertada de la verdad de Dios. Pero algunos trágicamente se han confundido y se han engañado a sí mismos y a otros porque han malentendido la Biblia.

Al desarrollar y aplicar algunas herramientas comprobadas en nuestro curso, aprenderemos cómo interpretar correctamente y aplicar la Palabra santa de Dios a nuestras vidas. En esta lección, descubriremos por qué importa tanto que hagamos eso. Le importa a Dios, a nosotros y a aquellos a los que podemos ministrar. En la Lección 2 presentaremos estas prácticas esenciales del estudio bíblico efectivo. Luego, de la Lección 3 a la 6 exploraremos y practicaremos cada una de las tres prácticas. La meta del curso es lanzarlo a toda una vida de descubrimiento de verdades asombrosas de la Palabra de Dios.

Este curso está diseñado para que nunca termine. Presenta una pasión y práctica que solamente aumenta por el resto de nuestra vida. La gente que ha estudiado la Biblia por décadas está tan emocionada por sus nuevos descubrimientos como lo estaban cuando comenzaron a leerla. Un joven estudiante le preguntó a una famosa maestra de la Biblia cómo podía conocer la Biblia como ella la conocía. «Es sencillo —respondió ella—, solo estudia la Biblia cada día durante cincuenta años».

Hay diferentes razones y formas para leer la Biblia. Los eruditos estudian para penetrar en sus profundidades y nosotros enseñamos historias bíblicas a nuestros niños preescolares. Podemos acercarnos a la Biblia académica o devocionalmente, pero estamos en peligro de leerla mal si separamos cualquiera de los acercamientos del otro. Solo el estudio académico puede llevar a un escolasticismo indiferente. La lectura devocional sin atención a lo que el texto bíblico en realidad significa puede llevar a una confusión distorsionada de Dios y su mensaje.

El Gran Mandamiento nos enseña a amar a Dios con todo nuestro corazón, mente y voluntad. A medida que buscamos conocer a Dios en Su Palabra, nuestra mente se enfoca en lo que él ha dicho; nuestro corazón escucha la voz de su Espíritu; y nuestra voluntad está determinada a actuar de acuerdo a lo que aprendemos.

¿Por qué tomar el curso de Fundamentos del estudio bíblico?

El hecho de que está tomando este curso dice que usted está interesado en estudiar la Biblia. Pero dedique un momento para pensar en por qué. ¿Qué espera lograr al tomar este curso?

  • ¿Aprender a vivir de acuerdo a las enseñanzas de Dios?
  • ¿Aprender a conocer mejor a Dios?
  • ¿Aprender más de la historia bíblica?
  • ¿Enseñar una clase de Biblia?
  • ¿Contribuir más a un grupo de estudio bíblico en el que participa?
  • ¿Prepararse para el ministerio vocacional?
  • ¿Compartir más efectivamente su fe con escépticos o incrédulos?
  • ¿Explorar respuestas a sus dudas en cuanto a la Biblia?
  • ¿Otras razones?

La Biblia ofrece una cantidad de razones por las que las personas deberían entender sus enseñanzas, pero revisemos tres pasajes bíblicos que presentan sus beneficios.

La Biblia es esencial para conocer y amar a Dios

Deuteronomio 6:4-7 provee una razón fundamental para conocer la Palabra de Dios:

Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. (NVI)

Deuteronomio 6:4-7 es una de las declaraciones más fundamentales de fe de la Biblia y presenta tres hechos de lo que significa ser pueblo de Dios. Primero, debemos saber Quién es nuestro Dios y debemos saber que él es único. Solo él es Dios. Segundo, se nos ordena que amemos al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón, nuestra alma y nuestras fuerzas. Y tercero, debemos mantener la Palabra de Dios en el centro de nuestra actividad intelectual, emocional y volitiva. Se nos ordena a enseñar diligentemente la Palabra de Dios a nuestros hijos y modelarla día y noche en todas nuestras acciones. Tenemos que recordarnos conscientemente a nosotros mismos de hacerla parte de cada aspecto de nuestras vidas.

Los tres mandamientos son esenciales. Pero los primeros dos dependen del tercero. Es la Palabra de Dios la que nos enseña de la naturaleza de Dios y nos da hechos específicos en cuanto a por qué y cómo debemos expresarle nuestro amor a él. Aparte de un compromiso diligente de estudiar la revelación de Dios de sí mismo, no es posible que conozcamos o amemos a Dios

La Biblia es esencial para servir a Dios

Segunda Timoteo 3:16-17 declara que «Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra». (NVI)

Observe las asombrosas afirmaciones que este pasaje hace acerca de la Biblia. Primero, nos enseña que lo que leemos es la propia Palabra de Dios. Él la «inspiró», o cuidadosamente supervisó a aquellos que la escribían. No dejó espacio para el error o confusión. Su Palabra es verdadera y absolutamente confiable.

Este pasaje también dice que la Biblia ofrece beneficios maravillosos a aquellos que le leen.

  • Es útil para la enseñanza, o para definir una cosmovisión, una forma de ver la vida. La Biblia nos habla de Dios y de nuestra relación con Él. Nos dice cómo Dios quiere que vivamos.
  • Es buena para reprender. Nos dice cuando nos desviamos de las enseñanzas de Dios. Cuando leemos la Palabra de Dios, descubrimos nuestros errores, y de la manera más útil y constructiva, se nos «reprende».
  • La Biblia también «corrige». Señalar nuestros errores y no ayudarnos a corregirlos sería cruel. Pero Dios no solo nos dice que hemos fallado. Nos muestra cómo corregir nuestro fracaso.
  • Pero él hace más que corregir. La Palabra inspirada de Dios provee «instrucción en justicia». Dios quiere que seamos más que «no malos». Cuando Dios nos saca de los problemas nos da un don maravilloso. Pero además, ¡nos enseña a ser agresivamente buenos! Él en realidad nos instruye en el comportamiento justo.
  • Y Dios no se detiene todavía. Observe la cláusula de propósito al final del pasaje. Se presenta con las palabras «a fin de que». ¿Lo ve? «A fin de que podamos estar enteramente capacitados para toda buena obra». Observe la acumulación de palabras aquí. No solo estamos equipados sino que estamos enteramente equipados. Y no solo para hacer el bien, sino para hacer toda buena obra.

En este curso comenzará a desarrollar las habilidades que necesita para entender el libro de instrucción de Dios para la vida justa, su manual para hacer cada buena obra.

La Biblia es esencial para crecer en Dios

Primera Pedro 2:2 enseña que las Escrituras son para los hijos de Dios lo que la leche es para un bebé. «deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así…crecerán en su salvación». (NVI) No importa dónde estemos en la trayectoria de nuestra vida, siempre estamos en un patrón de crecimiento. Buscar el estándar de Dios siempre es una búsqueda y nunca una conquista. Un bebé no puede crecer sin la nutrición apropiada, y un cristiano nunca crecerá sin la alimentación que se encuentra en la Palabra de Dios.

Hebreos 5:11-14 nos enseña que el crecimiento se detiene cuando descuidamos las enseñanzas de Dios. El escritor quería que sus lectores supieran acerca del sacerdote del Antiguo Testamento llamado Melquisedec, pero no pudo llevarlos a ese nivel de madurez. Escribió:

Sobre este tema tenemos mucho que decir aunque es difícil explicarlo, porque a ustedes lo que les entra por un oído les sale por el otro. En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros, y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios. Dicho de otro modo, necesitan leche en vez de alimento sólido. El que solo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho. En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual. (NIV)

El curso de Fundamentos del estudio bíblico está diseñado para ayudarlo a conocer a Dios mejor y a amarlo con todo su corazón, alma, mente y fuerzas. Le enseñará a interpretar y aplicar la Palabra de Dios a su vida y a digerir la «comida sólida» de la Biblia. La meta del curso es ayudar a instruirlo en justicia, para que esté equipado para la buena obra de Dios. Está diseñado para ayudarlo a beber la leche pura de la Palabra de Dios y a masticar la carne sólida de Dios, para que sea maduro y esté capacitado para distinguir el bien del mal.

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Materiales de la lección

TranscripciónGuía de escucha